martes, 17 de julio de 2007

Elegía a Eva Longoria



LLevo unos días un tanto triste, la peor de mis pesadillas se ha cumplido, y por dos veces consecutivas. Eva Longoria, la mayor tentación del mercado, me ha hecho sufrir dos días seguidos. Días en los que el mundo no era más que mi cielo y el cielo ni siquiera se asemejaba al mundo. Días crueles y abstractos que no rozaron en mi cuerpo. La tentación, la tentación, la tentación de tu marido que deshace mis sueños futuristas a tu lado desde que te conocí. Día civil y día religioso. Desesperada, Eva, por casarte y romperme el corazón disfrutando con ello. Rechacé la invitación para tu boda que con esmero soez rebozastes por mi cara. Rechacé el volver a verte y rechazacé el volver a hacerlo. Desesperada, Eva, desesperada por casarte con otro, más rico, más mayor, más famoso, para alguien incluso más guapo, pero no más yo.
A ti este post, Eva, por no conocerme ni pedirme matrimonio, por defraudarme sentimentalmente y por no invitarme a tu boda. P.D: No me llames más y borra mi número, desesperada.

No hay comentarios: