lunes, 25 de abril de 2011

7/8

"Llega el día en el que te das cuenta que no solo tú cambias y que los verbos de transformación rara vez acuden al pasado para recapitular aquel perdido momento de una vida que evoluciona y sufre, recibe y da, cambia y se estanca. Se han transformado millones de segundos, las particulas temporales se vuelven diferentes y diversamente se llegan a conseguir los propósitos que un día cualquiera de otoño, mientras intempestuosas lágrimas saladas caían, te propusiste cumplir. La evolución continua y con ella continuan las pérdidas y las ganancias que jamás pensaste adquirir o no quedarte. Hoy escribo desde una ciudad un tanto misteriosa como misteriosos son los momentos que a cada uno nos quedan por vivir. Sobre un puente con vistas fluviales evoluciona cada uno de los seres que lo transitan. Deseo grandes evoluciones para todos y grandes avances pasados para aquellos que los deseéis aún teniendo en cuenta que involucionar a veces no es la mejor opción. Desde Praga con carencia y con amor..."

(publico con un retraso temporal de 3 días debido a problemas técnicos e insuficiencia tecnológica, pero recordándolo y escribiendo el día concertado. Añadir además que tras todo los momentos vividos hay enseres y pertenencias presentes y pasadas que se añoran)

... Añorando añoro la gran añoranza de una vida añorada ...

viernes, 15 de abril de 2011

Nembro 3.0

La gente se amontona en la plaza del pueblo, justo en el cruce de Via del Borgo y Via Mazzini, para contarle al sol todo aquello que el frío invierno les ha hecho padecer. En sus caras una sonrisa, en las bocas un puñado de palabras en dialecto y en algunas manos un cigarrillo encendido, la mayoría de marcas diversas y algunos con olor a antigüedad. Comentan, quizás, los 150 años de la unificación del país y del gran trabajo en las batallas por parte de "I mille", una serie de soldados mayormente procedentes de la provincia lombarda. Imagino a los ancianos contando viejas historias que ellos también oyeron y que hacen escuchar a sus nietos cualquier día patriótico, llenos de orgullo y júbilo. Los observo por la ventana mientras tiempos melancólicos se sientan conmigo a tomar café y en el ambiente reinan antiguas canciones italianas hablando del amor en sus épocas doradas. La melancolía está cargada de las leyendas y los mitos que nos contábamos como si repasásemos "La metamorfosis" de Ovidio tumbados en aquel incómodo sofá en el que morían las horas ante nosotros sin percatarnos siquiera. El tiempo cambia y con él las vidas van volviéndose diferentes, la gente pasa a la alegría y el buen humor, las perezas se convierten en actividades lúdicas y los ojos explotan haciendo todo brillar. Nembro demanda mi presencia y yo pido presencias que una ver compartieron algo con la mía. La falta aumenta el aprecio y el aprecio, con sentido obligatorio, hace que la falta esté presente. Un abrazo fuerte nunca está de más; una canción interpretada a dos voces con altibajos tonos suena en mi mente; una caricia en tu sucio pelaje; un beso acompañado de descalificaciones graciosas y golpes de risa; una discusión acalorada que termina con unas bromas entre sonrisas; o el escuchar sandeces, estupideces, payasadas y tonterías en grupo. Dadme sólo 5 minutos...

domingo, 10 de abril de 2011

... solo unas horas ...


Me prometí hace años volver una vez cada trescientos sesenta y tantos días para revivir todo lo que hizo cambiar mi vida. Aquellos diez meses donde la libertad, el cariño, la independencia, el conocimiento, la autobúsqueda y la madurez se unieron para crear parte de lo que hoy soy.

Volver a pasear sus calles, a sentir las piedras punzantes de la plaza del "Duomo". tumbarme a tomar el sol en "Pilotta", pararme frente al portal del cual una vez tuve llaves, comer un pedazo de pizza de creación china y ser recordado por la cabeza de familia, pasear por los alrededores del río, ver la vetusta figura de Garibaldi y contemplar los cambios de la ciudad cual jubilado abarrotado de tiempo libre.


De nuevo una etiqueta de "Curiosas Reflexiones" desde allí, el lugar del que tantas cosas he ganado y en donde aquellos días me empapé de grandes escritores de mi vida mundana. ¡Qué bella melancolía!


Y de repente, tú y el viaje que nunca quise realizar de tu mano. Ahora mismo no sabría decir por qué lo hice pero así fue aunque me hubiese gustado compartir contigo todo aquello después de observarte escucharme espectante mis palabras fotografiadas.


Tras unos cuantos años, hoy estuve en Parma y a mi lado no estabas tú...