sábado, 12 de noviembre de 2011

... siesta ...


Has vuelto a formar parte de mi vida,. Por unos minutos has entrado en un sueño con tu ondulada y oscura morena melena, tu sonrisa pícara y tu brillo de ojos deslumbrante. Por un momento he vuelto a sentir ese amor incondicional que sentías por mi. Por un breve periodo de tiempo he vuelto a sentir tu voz, tus consejos, tus palabras de amistad que llenaban cada una de nuestras largas conversaciones a tantos pasos de distancia.

La suavidad de tu piel. El tono de tu risa. Tu forma de comer. La velocidad de tus actos. Tus amaneceres alegres. Los nervios del reencuentro. El compartir acciones extrañas. El crecer juntos sin preocupaciones. Las canciones con Raquel...

Quién sabe si algún día leerás esto, pero si lo haces quiero que sepas que aún a día de hoy, aunque nuestras voces se crucen cada equis meses por motivos de cortesía, formas parte de las personas más importantes que jamás hayan formado parte de mi vida...

domingo, 6 de noviembre de 2011

Lluviosa tarde dominical de noviembre


El sonido de la lluvia... Escuchar como una a una las gotas caen en el frío cristal sin que éste oponga resistencia a su sino... El escaso sol, que caro se vende estos días, ha decidido retirarse a sus aposentos y apagar lentamente la luz como lento se apaga el fuego caluroso de una rústica chimenea a medidas que pasa el tiempo y no se alimenta su llama, concluyendo su función.

Funciones escasas un día como el de hoy, un atardecer como este. Pasear bajo la lluvia sintiéndote pez colorado de un cristalino azul mar instantes antes a que un beso inesperado se plante en tus labios acompañando cualquier caricia y el hormigueo que tanto te gusta en la comisura de la boca. Un plan perfecto. El plan para la actual situación.

Situaciones inadecuadas en muchos caso, como éste, porque aún la soledad no ha recibido lecciones de besos y los domingos ella se dedica en cuerpo y alma a su higiene personal. No hay nada más que hacer porque ni tú has aparecido todavía por estas casi oscuras vías que conducen a días veloz, a días rápido, cada una de las partes de mi cuerpo hacia el final que todos tenemos en común.