viernes, 19 de octubre de 2007

Dos semanas ya...

LLevo ya dos semanas en Parma y con el paso del tiempo esto va cambiando considerablemente. Aunque nunca he tenido un bajón de los de abandonar, siempre se echan cosas de menos. En dos semanas he conocido a muchas personas, cada una con su parte positiva y negativa, pero yo me intento rodear de aquellas que tienen más desarrollada la primera. Vamos, que vivo en un gremio no muy diferente del de mi vida en Sierra de Fuentes. En dos semanas he conocido una nueva ciudad por completo, me he adaptado a sus costumbres pero sin perder las mías. En dos semanas he andado más que en toda mi vida y he montado en bici por Parma, eso es indescriptible. Puedes montar por la carretera, junto a los coches y los peatones y nadie te mira mal, todo lo contrario, es una ciudad muy sana en la que puedes ver a cualquier persona en bicicleta, y cuando digo cualquiera es cualquiera. Desde el bebé más pequeño acompañado de sus padres a la señora más anciana con sus faldas al aire, pasando por la pareja de enamorados que montan agarrados de la mano en sus respectivas bicis.
En dos semanas he aprendido a apreciar cosas que antes no tenían valor. He echado de menos a muchas personas pero no a otras. He aprendido a convivir, o por lo menos eso creo. La vida cambia pero yo no, estoy seguro, y si lo hago dadme una buena hostia que me quede tarumba. Mi nueva vida, no implica el abandono de la antigua, no debemos confundirnos.
En dos semanas he visto como en las pedanías de la Piazza Garibaldi eran asesinadas varias palomas por el hombre, bueno, mejor diré por los vehículos del hombre. Las he visto aplastadas, como insignificantes chicles de fresa sobre el pavimento duro. Pronto por aquí sólo volarán gorriones.

En dos semanas ésta ha sido mi vida en Parma.

Un abrazo para todos.

*Este post no tiene foto porque dudaba si mi conciencia me dejaría colgar los cadáveres de las palomas en internet. Además tengo que respetar a los difuntos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

acabo de entrar en tu blog, lo iré leyendo poco a poco así sabré como te va.un besazo desde huelva pa ti y p javo

Anónimo dijo...

Disfrutad de vuestro año en Parma. Es una experiencia que no vais a olvidar fácilmente y siempre es positivo salir para poder compararlo con lo que habéis dejado atrás y que, queráis o no, nunca será lo mismo. El corrillo de fumadores de cuarto ha dismimuido sensiblemente... Se os echa de menos.
Besos desde este lado de la mesa