miércoles, 17 de noviembre de 2010

NEMBRO 1.0.


Esta mañana nada más llegar el pueblo olía a pueblo, mostraba aquello que tanto se echa de menos y recordaba todos los viejos momentos de antaño.

Nembro reluce hoy recogido entre vetustas moles sedimentarias cuajadas de coloridos árboles, que difícilmente podrían ser recogidas por algún pintor de nombre desconocido.

El olor hace viajar a miles de kilómetros mientras el cuerpo permanece parado recordando.

Hoy Nembro reluce y me hace relucir elevándome erguido. Desde arriba todo se divisa mejor...

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