domingo, 10 de abril de 2011

... solo unas horas ...


Me prometí hace años volver una vez cada trescientos sesenta y tantos días para revivir todo lo que hizo cambiar mi vida. Aquellos diez meses donde la libertad, el cariño, la independencia, el conocimiento, la autobúsqueda y la madurez se unieron para crear parte de lo que hoy soy.

Volver a pasear sus calles, a sentir las piedras punzantes de la plaza del "Duomo". tumbarme a tomar el sol en "Pilotta", pararme frente al portal del cual una vez tuve llaves, comer un pedazo de pizza de creación china y ser recordado por la cabeza de familia, pasear por los alrededores del río, ver la vetusta figura de Garibaldi y contemplar los cambios de la ciudad cual jubilado abarrotado de tiempo libre.


De nuevo una etiqueta de "Curiosas Reflexiones" desde allí, el lugar del que tantas cosas he ganado y en donde aquellos días me empapé de grandes escritores de mi vida mundana. ¡Qué bella melancolía!


Y de repente, tú y el viaje que nunca quise realizar de tu mano. Ahora mismo no sabría decir por qué lo hice pero así fue aunque me hubiese gustado compartir contigo todo aquello después de observarte escucharme espectante mis palabras fotografiadas.


Tras unos cuantos años, hoy estuve en Parma y a mi lado no estabas tú...

4 comentarios:

JESUS SERRANO HERRERA dijo...

Con tus palabras también yo he vuelto a estar allí entre las calles de aquella ciudad de aquel año, que como bien dices gracias a esa experiencia soy quien soy hoy en muchas cosas...

gracias por volver a traer imágenes a mi cabeza en las que en muchas estas tu...

chechu

T1CX dijo...

Yo me he acordado de cada uno de vosotros!! Nuestro querido Toga, ha cerrado sus puertas y ya no se serviran LongIsland en la puerta con grandes conversaciones!! Un abrazo enorme Chechu!!

JESUS SERRANO HERRERA dijo...

Un minuto de silecio por esos lolaios en la puerta del toga... como esta mi dolce vita? aun tengo mi camisa del staff... ^^

un abrazo

Anónimo dijo...

Petardo!! Lo que hace pasar mucho tiempo ante el ordenador y llegar poco a poco saltando de página en página y encontrarme con esto.
Las palabras con las que empiezas saben cotidianas, cuántas veces no me habré echado una autoreprimenda recordando aquello que prometí y juré que haría.
Uno esconde la cabeza entre las obligaciones, una vez más "lo urgente no deja tiempo para lo importante", y el gran pedazo de Mediterráneo que nos separa parece engullirse poco a poco los sentimientos que parten desde la bota, bonitos ellos, y se cuelan cansados por la ventana de mi habitación. Los siento aquí al lado, observándome, y me susurran "¿qué hice con ellos?"

Viccolo Leon D´Oro :D