sábado, 3 de marzo de 2012

Libre interpretación de un día cualquiera...


El gris es capaz de aferrarse durante demasiadas horas en un día que debería haber brillado por sí mismo.

El agua debería caer a intervalos intermitentes desde lo alto bañando todas las cosas, animales y personas que pueblan el descubierto de núcleos y periferias urbanas.

El frío gélido debe introducirse velozmente por cada uno de los poros u orificios del cuerpo humano, congelándolo y llenándolo de estalactitas y estalagmitas.

Una multitud de virus pueden introducirse en el interior de nosotros obstruyendo, congestionando, provocando dolor y variadas molestias...

El día es gris, frío y aparentemente febril. Lo miro, vuelvo a mirarlo y el día es brillante, templado y saludable. Por lo menos para mí...

1 comentario:

Jesusico dijo...

Hoy hace un día gris en Granada de primera calidad. Y a pesar de todo no estoy bien ni soy feliz.