María y sus contradicciones

La nieve ha hecho de María una chica de provecho. Se ha plantado cara a sí misma y con las manos congeladas y carámbanos en las orejas se ha hecho una promesa: 
- No vuelvas, desgraciada, que no tienes necesidad ninguna. ¿A ver para qué si siempre va de esta manera? Lo intentas, lo intentas pero siempre picas. Aunque si no haces más tonterías de estas, realmente, la vida no tendría mucho sentido. Anda, anda. Disfruta, pava, que de no hacerlo sí que te vas a arrepentir.
Sin embargo no volvió. Ni María ni la nieve. Decidió darse otra oportunidad. Siguió haciendo de las suyas pero no volvió porque sabía que, si volvía, quedaría atrapada en una maraña que no le correspondía desenredar. 
Podría decirse que medio se hizo caso. A su manera, sí, pero se lo hizo. 

Comentarios

Entradas populares