El arte de perder
A mí me gusta perder
La boca, si me besas.
La cabeza por tu herida.
El verbo en la remesa.
¡Victorias sin rivales!
¡Crímenes sin perdedor!
¡Que ha confesado mi niño,
Niño redentor!
A mí me gusta perder
Los ojos de la cara.
Sentidos bloqueados
De esta vida rara.
Y es que perdiendo
El tiempo de tu mirada,
Los gemidos de tus deseos
Cada madrugada
Son
Pérdidas irreparables,
Trastornos amontonados.
¡Qué alegre mi niño su cante!
¡Qué remiende su tocado!
Comentarios