Locus terribilis
Tus vicios tienen
La majestuosidad de un cuerpo
Desnutrido por el peso de los años,
Estresantes, banales, materialistas, alocados.
Tu ego fluctúa
Entre la mascarilla y la mirada de tus ojos,
Cansados como huskies siberianos.
Sin ruta ni rumbo.
Arrastrando recuerdos del crimen organizado.
Tus sueños cabalgan
Por la ciencia-ficción del imaginario infantil Que demuestran tus hechos rotos y olvidados
Por la sutil conmoción de los colocones
Que te has pegado.
¿Y tú? Tú tan tranquilo.
Carpe diem por montera,
Suerte y al toro,
Porque, cariño mío,
Al final caducaremos todos.
Comentarios